Muros y Puentes en la Comunicación
Existe un axioma en la comunicación que enuncia que
"no es posible no comunicarse". Todo el tiempo estamos comunicando,
así sea en el silencio. Comunicamos con palabras, pero sobretodo con el
lenguaje no verbal: Gestos, miradas, tono de voz, expresión corporal,
movimiento de las manos, temperatura y color de la piel, ritmo de respiración,
etc. El lenguaje no verbal refleja lo que sentimos en el fondo y que muchas
veces no nos permitimos expresar con palabras pero las personas lo perciben;
aspectos como intolerancia, miedos, rechazo, exigencias, rigidez, inseguridad,
insatisfacción, arrogancia, mentiras, se expresan en nuestro lenguaje no
verbal. Cuando estos elementos afloran en la comunicación creamos muros y
barreras que nos separan y dificultan las relaciones con los demás.
Muchas veces no somos conscientes de nuestro lenguaje
no verbal y lo que expresamos a través de éste y es una lástima, ya que
podemos estar desconociendo aspectos muy importantes de la impresión que
causamos en los demás. El lenguaje no verbal es uno de los componentes
fundamentales del rapport en las relaciones inter-personales. Rapport es una
palabra que viene del francés y se refiere a ese "algo" indefinible
que hace que para algunas personas sea muy fácil conectarse con otros y tener
relaciones enriquecedoras. Hay personas que tienen un rapport natural que les
permite ser aceptados por otros, generar confianza y calidez muy fácilmente,
sin embargo la mayoría de personas necesitan trabajar para desarrollarlo. La
comunicación define la calidad de tus relaciones y esto es parte de lo que
trabajamos en nuestros seminarios, específicamente en el Taller de Comunicación
y Desarrollo del Poder de Influencia.
El Rapport nace de un interés genuino en los demás que
te lleva a abrirte a entender la perspectiva de la otra persona, a comprenderla
y escuchar sus razones. Esto se denomina COMUNICACIÓN EMPÁTICA que es la forma
de comunicación que crea puentes y que facilita reconocer, aceptar y construir
sobre las diferencias. Aplicar la comunicación empática, acercándote a las
personas con quienes tienes relaciones difíciles, te permite mantener la
comunicación y cercanía, no imponiendo sobre ellos tu punto de vista, sino
creando afinidad y entendimiento. Las preguntas abiertas, la honestidad en el
deseo de entender al otro y la apertura a escuchar son elementos fundamentales
de la comunicación empática.
La otra forma de crear relaciones efectivas es a través
de la COMUNICACIÓN ASERTIVA. Esta es una forma de comunicación valiente, en la
que expresas lo que piensas y sientes, en forma firme y clara pero no ofensiva.
Muchas personas se guardan su comunicación por miedo a herir, a lastimar, o por
desesperanza en el sentido de pensar que no va a servir para nada; de esta
manera permiten situaciones negativas, sin poner límites y terminan sintiéndose
como víctimas. A veces el miedo a afrontar lo que no está claro puede llevar a
tener comunicaciones incompletas, a ser demasiado permisivos y guardar lo que
sientes. Esto se puede reflejar en malestares físicos, mentales o emocionales.
Cuando las cosas no se dicen como son o se hablan a medias, se generan agendas
ocultas y cuando menos piensas la relación puede colapsar. Las frases en
primera persona, con expresiones como: Lo que yo siento, lo que pienso, lo que
me afecta, lo que me preocupa, lo que me incomoda, lo que me duele, son
comunicación asertiva. También decir "no" cuando es necesario y pedir
lo que se quiere, o expresar las propias necesidades.
Para la mayoría de personas la comunicación es
simplemente reactiva, es decir, comunicarse sin pensar en cómo hacerlo y por lo
tanto, los resultados no son los mejores. Cuando estás más consciente de la
comunicación no verbal, de ser empático y asertivo, la calidad de las
relaciones interpersonales mejora y puedes disfrutar de llevarte bien con los
demás. Este es un componente fundamental del éxito y la felicidad.
Te invitamos a los procesos de Avance. En ellos
experimentas en vivo y en directo la importancia de la comunicación.
María Clara Arbeláez
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