Queridos amigos egresados de Avance,
La frase a la que ustedes me han escuchado referirme en muchas ocasiones, "en lo que mantienes en tu mente en eso te conviertes", hace referencia a cómo creas tu realidad.
Hay tres cosas que mantenemos en nuestra mente, aunque la mayor parte del tiempo no somos concientes de ello: Pensamientos, palabras e imágenes. Con ellas alimentas y programas tu cerebro, y tu cerebro a la vez, responde a estas programaciones, de manera que éstas definen como percibes y construyes la realidad de tu vida.
San Francisco de Asís dijo: "Ten cuidado con lo que piensas y dices porque puede ser la profesía de tu vida". En el Baghavad Gita, texto sagrado oriental, dice: "Vigila tus pensamientos se convierten en palabras, vigila tus palabras se convierten en acciones, vigila tus acciones se convierten en tu destino", estas dos frases, de sabiduría espiritual milenaria, hacen referencia al poder de los lenguajes de nuestro cerebro para crear realidades.
Los pensamientos, palabras e imágenes están conectados entre sí en nuestro cerebro y se expresan en la autocharla que es una forma de conversación constante que mantienes contigo mismo. La autocharla afecta tus estados de ánimo. Las depresiones, la ira, los miedos, las cargas emocionales negativas están conectadas con algunas formas de autocharla negativa, especialmente, la autoconversación autoderrotista, que te hace sentir incapaz, y la catastrofización, que te lleva a magnificar todo lo malo que pasa.
El hecho de que seas inconciente de ella hace que no te des cuenta de cómo estás creando la realidad de tu vida. Cuando empiezas a estar más consciente de cómo te hablas a tí mismo, las cosas negativas que suenan en tu mente, los "videos" que creas de lo peor que puede pasar y los pensamientos angustiantes, puedes trabajar con ellos y transformarlos. Los pensamientos que van y vienen no son los que te afectan, son aquellos que mantienes, los que tienen impacto y distorsionan la manera como te relacionas con tu entorno.
Cuándo te observes manteniendo una autoconversación dañina, puedes decir adentro de tí: "cancelado!", y reemplazarla por una forma más positiva de ver la situación. Cuándo trabajas con tu mente de esta manera, empiezas a utilizar en forma conciente tu capacidad de crear realidades positivas y disfrutarlas.
María Clara Arbeláez
Psicóloga, Universidad de Los Andes
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