Queridos amigos egresados de Avance,
Es posible aprender a llenarse de fuerza y buena energía aún en medio de problemas y dificultades. La ansiedad, la agresividad, la frustración y la depresión, son señales de que estás permitiendo que los problemas y dificultades te roben tu energía.
Es natural que ante las dificultades aparezcan sentimientos negativos, lo raro sería que pudieras estar impasible cuando suceden cosas que no esperas y que te afectan. Tal vez los seres con estados muy evolucionados de espiritualidad se mantienen en estado de plenitud, pero la mayoría de nosotros que no hemos alcanzado ese nivel, somos vulnerables y nuestro ánimo se altera. Lo que si podemos lograr es no quedarnos ahí pegados, atrapados y abrumados por la negatividad y superarla lo más pronto posible.
Uno de tus poderes más preciosos es elegir estar bien. Tomar la decisión poderosa de apoyarte a tí mismo y recargar tu energía en los momentos de dificultad y también en los buenos momentos. Hoy quiero recordarte dos maneras súper-efectivas de cargarte de fuerza y energía positiva que vemos en Avance:
1. Aplicar la mirada optimista a cualquier situación por la que estés pasando:
La mirada optimista no consiste en negar lo que está pasando, sino asumirlo como realmente es, pero enfocándote en las alternativas, las posibilidades y buscar verle el lado amigable a la situación. Se que en muchos casos esto es simple y sencillo de decir y no tan fácil de aplicar. Pero encontrar el lado bueno a todo, si, a todo lo que te pasa, es una manera maravillosa de conectarte con tu mejor energía. ¿Es posible encontrar el lado positivo a una enfermedad, a una pérdida, a algo terrible que te esté pasando? Si, y de eso se trata aplicar la mirada optimista. ¿Cuántos libros y anécdotas de personas que han salido con su espiritu fortalecido, y enriquecidos de inumerables maneras, superando situaciones extremas de dolor y dificultad? Detrás de cada una de esas historias hay una fuerza de optimismo, de conexión con la energía positiva que permite afrontarlas.
2. Tu santuario:
La palabra santuario es una palabra de gran hermosura. El santuario es el lugar en que te pones en contacto con lo sagrado, evoca tu refugio protector. Recuerda que en Avance construíste ese santuario dentro de tí, en tu imaginación creativa, pero tal vez lo tienes olvidado; puedes entrar en él, darle vida, convertirlo en tu lugar paz, en el que puedes sentirte perfectamente protegido, y conectarte y abastecerte de tu mejor energía. Entrar a tu santuario como una práctica cotidiana, hace que puedas llenarte de fuerza y energía positiva. Cuando cierres tus ojos, antes de dormirte entra a tu santuario y siente ahí la conexión con tu fuerza y tu energía interior. Así te recargas para asumir los retos de cada nuevo día.
María Clara Arbélaez
Psicóloga Universidad de Los Andes
Facilitadora y coach
Avance
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